Guía Para Dejar de Fumar [Lo Bueno y lo Malo del Cigarrillo]

Publicidad

CÓMO DEJAR DE FUMAR PASO A PASO [HISTORIA Y MUCHO MÁS]

Si el cigarrillo es tan malo, ¿por qué los fumadores se sienten peor cuando lo dejan? Y si dejar de fumar hace sentir tan mal, ¿por qué habría de dejarlo?

Soy la doctora Adriana Fandiño, en este artículo de DoctorBlog le voy a enseñar lo que sabe la ciencia sobre el tabaco, las consecuencias del tabaquismo, los beneficios de dejar de fumar y los mejores tips para no volver a fumar.

Antes de continuar, ¿Prefiere los videos? Aprenda todo sobre el cigarrillo y cómo dejar de fumar en nuestro video en YouTube. De lo contrario, no lo dude, siga leyendo.

Qué es el tabaco y la nicotina
(Y su historia)

Primero un poco de historia, El cigarrillo viene de la planta de tabaco (Nicotiana tabacum) que es originaria del altiplano andino y llegó al Caribe 2000 años antes de Cristo. Los europeos conocieron el tabaco en 1492 cuando Cristóbal Colón llegó a América. Uno de los marinos que iba en las embarcaciones, llamado Rodrigo de Jerez, conoció el tabaco en este viaje y observó como en Cuba fumaban esta planta.

Al volver a España llegó con la costumbre de fumar, pero al hacer demostraciones en público tuvo que ir a la cárcel porque se consideraba que fumar era un acto diabólico: “sólo Satanás puede conferir al hombre la facultad de expulsar humo por la boca”. Al salir de prisión se sorprendió al darse cuenta que una gran cantidad de personas ya habían adquirido el hábito de fumar.

En 1560, Jean Nicot, un embajador francés en Lisboa, recibió semillas de tabaco y las sembró para adornar la embajada. Varios trabajadores empezaron a fumarla y aseguraban que traía beneficios para el cuerpo. Al volver a Francia, Jean Nicot logró curar las migrañas del rey y la reina haciéndolos fumar tabaco. Esto lo hizo muy famoso en el reino y luego se usó su apellido para nombrar la planta. Cabe aclarar, que hoy día se usa el término nicotina para referirse al compuesto orgánico principal del cigarrillo, el cual es tomado de la hoja de la planta.

Historia de la nicotina y qué es el tabacoHoy en día la industria del tabaco es una de las más grandes del mundo, siendo gran fuente de ingresos para los países por los altos impuestos. Sin embargo, la Organización mundial de la Salud considera que los impuestos contribuyen a disminuir su consumo.

Consecuencias del tabaquismo y beneficios de dejar de fumar

¿Qué pasa con su cuerpo desde el momento en el que inhala su cigarrillo? Cuando usted lo hace, entran a su cuerpo cerca de 4000 químicos y sustancias cancerígenas, las cuales no salen cuando usted exhala.

Inicialmente, en respuesta a la agresión, porque así interpreta su cuerpo al cigarrillo, como una agresión, sus ojos y garganta se irritan y aumenta la producción de mocos. Cuando la nicotina entra en su torrente sanguíneo se une a los receptores de acetilcolina, que es un neurotransmisor, es decir una molécula que permite el transporte de información entre diferentes partes del cuerpo. Esto causa cambios en las células cerebrales, lo que produce liberación de otros neurotransmisores como lo son dopamina, serotonina y GABA. La dopamina le permite sentir placer, motivación y sueño; la serotonina le permite sentir felicidad, saciedad y regula la temperatura corporal; y GABA regula la ansiedad. Claro, estas son sólo algunas de las funciones de estos neurotransmisores en el organismo.

Por lo anterior, cuando usted fuma siente tranquilidad y placer. Pero con el tiempo para liberar la misma cantidad de neurotransmisores, su cerebro necesitará más y más nicotina, por eso cada vez fumará más y más para sentirse bien. Esta es la razón por la que fumar es altamente adictivo.

Y como cualquier droga, cuando no se consume, genera abstinencia, teniendo síntomas como irritabilidad, depresión, hambre, dificultad para concentrarse, ansiedad, insomnio y dificultad para relacionarse.  Pero no se desespere, más adelante le daré consejos para que aprenda cómo dejar el cigarrillo.

¿Se ha imaginado cómo quiere que sea su vida cuando sea mayor? Bueno, a esa imagen agréguele un tanque de oxígeno y la dificultad para desplazarse, porque cada paso va a requerir mucho esfuerzo que usted no podrá realizar, porque sus pulmones no se lo van a permitir. O más bien imagine a su pareja en esta posición, porque usted fumó siempre a su lado.

El Fumador Pasivo

Cada año en el mundo mueren cerca de 7 millones de personas por complicaciones producidas por el cigarrillo. De éstos, más de 6 millones son consumidores directos y 890.000 son personas expuestas al humo ajeno, es decir los fumadores pasivos. Ahí puede incluir a sus amigos, su pareja o incluso a sus hijos. Se considera más dañino el fumador pasivo por inhalar mayores concentraciones de tóxicos. Hoy en día se conoce que los fumadores pasivos presentan con mayor frecuencia alteraciones cardiacas, respiratorias e incluso cáncer de pulmón.

Cuando una mujer embarazada fuma, se considera que el feto es un fumador pasivo, ya que los componentes tóxicos del cigarrillo pasan la barrera placentaria, provocando síndrome de muerte súbita del lactante, bajo peso al nacer, mayor riesgo de parto prematuro y aborto espontaneo, alteraciones placentarias como desprendimiento de la misma y placenta previa, lo que aumenta las complicaciones del embarazo y el parto.

A largo plazo, en las vías aéreas más pequeñas se destruye su superficie, disminuyendo así el flujo de aire que entra al pulmón y al torrente sanguíneo, produciendo dificultad para respirar. También se aumenta el tamaño de las glándulas mucosas de la tráquea y los bronquios, aumentando las secreciones, es decir la típica expectoración del fumador. Adicionalmente, se dificulta la eliminación del moco bronquial el cual se acumula y genera un súper hábitat para bacterias y virus, aumentado el riesgo de infección.

Las toxinas del cigarrillo debilitan el sistema inmune del cuerpo, es decir el sistema encargado de protegerlo, haciendo difícil que su cuerpo se defienda de cualquier amenaza, como las células cancerosas. También tenga en cuenta que esas mismas sustancias tóxicas pueden dañar el ADN de las células sanas, haciendo que crezcan sin control y formen tumores.

Consecuencias del tabaco y beneficios de dejar de fumar

Y si esto no le parece suficiente, veamos otras consecuencias del tabaquismo en el cuerpo:

  • Impotencia sexual. Fumar es la causa más común de impotencia sexual. 1 paquete diario aumenta un 60% el riesgo.
  • Problemas de infertilidad. Una mujer fumadora tiene menor probabilidad de quedar en embarazo.
  • El cigarrillo aumenta el riesgo de desarrollar osteoporosis, es decir debilidad en los huesos, lo que puede causar fracturas, especialmente en las mujeres.
  • Cambios en la piel. La piel del fumador sufre envejecimiento prematuro y los dedos de la mano se manchan por el color del filtro de los cigarrillos.
  • Manchas y caída de los dientes. Uno de los componentes del cigarrillo es el alquitrán, el cual produce manchas y caries en los dientes, también puede provocar problemas de encías lo que facilita la caída de los dientes.
  • Ulceras gástricas y duodenales. Al dificultar la digestión, causa mayor acidez después de comer y el exceso de esta acidez puede provocar úlceras.
  • Enfisema pulmonar. Ya que el oxígeno no entra correctamente en los pulmones por la acumulación de tóxicos en ellos, se genera dificultad para respirar.
  • Derrame cerebral. Los tóxicos incluidos en los cigarrillos se acumulan en los vasos sanguíneos, lo que genera obstrucciones que se pueden desprender y subir al cerebro, deteniendo el flujo normal de sangre, produciendo una isquemia cerebral que lo puede llevar a la muerte o dejarlo con importantes deterioros.
  • Infarto al corazón. Los fumadores tienen el doble de posibilidades de desarrollar un infarto al corazón.
  • Cáncer de pulmón, boca, laringe, esófago y estómago. Fumar es la principal causa de cáncer de pulmón.

¿CÓMO DEJAR DE FUMAR?
Paso a paso

Aquí le daré unos tips útiles para que deje de fumar, pero tenga en cuenta que si no resuelve primero el motivo por el cual empezó, no lo va a lograr con facilidad. Lo que quiero decir es que si su primer cigarrillo lo prendió porque estaba nervioso por una presentación en el trabajo y no aprende a canalizar o controlar ese nerviosismo, la próxima vez que tenga una presentación va a volver a fumar.

La Sociedad Americana del Cáncer recomienda la terapia de reemplazo de nicotina o los medicamentos recetados, pero tenga en cuenta que estos medicamentos sólo se deben formular por un médico. Por favor no recurra al señor de la droguería, no es una persona calificada para formular. Muchos de estos medicamentos pueden hacerlo sentir peor si no son usados de forma correcta, recuerde que todos los medicamentos tienen efectos secundarios y sólo un médico que conozca su historia clínica podrá indicarle los medicamentos para los que usted es apto. La idea no es dejar el cigarrillo y volverse dependiente de un medicamento, un médico le indicará cómo iniciar y finalizar su tratamiento de forma correcta para que consiga el resultado deseado.

No hay evidencia firme que compruebe que los filtros, cigarrillos electrónicos o pastillas para chupar sean eficaces para dejar de fumar.

Las investigaciones demuestran que tendrá mayor posibilidad de éxito dejando de fumar inmediatamente, en cambio si decide dejar el cigarrillo gradualmente, es decir fumando cada vez menos, sus probabilidades de éxito serán menores.

Si quiere dejar de fumar, antes prepárese para ello con los siguientes consejos:

  1. Seleccione la fecha y márquela en el calendario.
  2. Informe a sus amigos y familia sobre el día exacto que dejará de fumar.
  3. Deshágase de todos los cigarrillos y ceniceros que haya en su casa, automóvil y trabajo.
  4. Lave toda su ropa para que no huela a cigarrillo.
  5. Tenga disponibles sustitutos orales: goma de mascar sin azúcar, trozos de zanahoria, caramelos macizos, palitos de canela, agitadores de café, pitillos, popotes, sorbetes o palillos de dientes.
  6. Establezca un plan. ¿Utilizará terapia de reemplazo de nicotina u otros medicamentos? ¿Irá a alguna clase para dejar de fumar? De ser así, inscríbase ya.
  7. Practique decir “no gracias, no fumo”.
  8. Establezca un sistema de apoyo. Éste puede consistir en un programa de grupo o un amigo o familiar que haya dejado de fumar y que esté dispuesto a ayudarle, darle consejos y acompañarlo.
  9. Pídale a su familia y amigos que aún fuman que no lo hagan a su alrededor ni que dejen cigarrillos donde usted pueda verlos.
  10. Piense sobre sus intentos previos de dejar de fumar. Procure determinar qué fue lo que funcionó y qué fue inútil para no cometer los mismos errores.
  11. Escriba una lista con todas las situaciones en las que usted fuma y proponga una conducta diferente que le ayude a asimilar esas situaciones de una forma cómoda sin necesidad de fumar.
  12. Busque un psicólogo o psiquiatra que le pueda ayudar con terapia conductual. No piense que usted está loco, simplemente irá a unas sesiones con un profesional donde le darán consejos y trucos para vivir mejor y entender su cuerpo.

No fumar másY cuando llegue esta fecha en el calendario siga estos consejos:

  • Lo obvio, no fume. Esto significa NO FUMAR en lo absoluto: ¡ni siquiera un ploncito!
  • Manténgase ocupado: trate de caminar, haga rondas breves de ejercicios u otras actividades o pasatiempos que lo distraigan. ¡Haga ejercicio!
  • Tome mucha agua y jugos naturales.
  • Comience a usar la terapia de reemplazo de nicotina, si así lo ha elegido.
  • Asista a clases para dejar de fumar o siga su plan de autoayuda.
  • Evite las situaciones donde el deseo de fumar es incontenible.
  • Evite las personas que fuman.
  • Beba menos alcohol o absténgase por completo.
  • Piense sobre cómo puede cambiar su rutina. Use un camino diferente para ir al trabajo. Tome té en lugar de café. Desayune en otro lugar o coma distintos alimentos.
  • Guarde este video y véalo nuevamente cada vez que sienta que puede ayudarlo.

Si luego de dejar de fumar cae en la tentación, no sienta que todo el trabajo hecho fue en vano, piense bien qué lo hizo fumar y si es necesario consiga ayuda, no se castigue tan duro por cometer un error y más bien arréglelo empezando nuevamente.

Tenga en cuenta que dejar de fumar produce cambios químicos en su cuerpo que toman tiempo en regularse. Por lo tanto, usted tendrá síntomas de abstinencia y querrá volver a fumar. Puede que usted crea que se va a sentir mal el resto de sus días y que siempre querrá un cigarrillo. Pero cuando esto le pase tenga por seguro que no será así para siempre, y que estos pensamientos sólo hacen parte de un proceso que terminará más rápido si usted lo enfrenta o más lento si cae en la tentación. Cuando tenga estos pensamientos ocúpese en alguna actividad que lo entretenga y se dará cuenta que con el paso de los días el proceso se hará mucho más fácil.

Publicidad